CRECIMIENTO PERSONAL:

En mi forma de trabajo creo que es esencial no solo centrarse en lo que va mal, (el problema), sino también abordar lo que nos hace sentir bien, (la solución). Esto implica que la persona no solo aprenda a “sobrevivir” sino que pueda cada día aprender a vivir de forma más satisfactoria. En este sentido el trabajo terapéutico también implica áreas como:


CONSECUCIÓN DE OBJETIVOS:

Uno de los parametros que permiten a la persona sentir que esta avanzando en una terapía es poder comprobar como va satisfaciendo los objetivos que se ha fijado.


CREATIVIDAD, FLEXIBILIDAD Y EXPRESIVIDAD:

La rigidez y el estatismo son los elementos que nos impiden generar nuevas estrategias que poner en práctica en nuestra vida. A medida que la persona va poniéndose en contacto con sus emociones se produce una mayor apertura hacia todas la facetas de la vida. Fruto de esta conciencia interior el comportamiento se expresa de forma más fluida, espontánea y genuina.


ESCUCHA Y MEDITACIÓN:

El placer y el disfrute son experiencias que en muchos casos están vinculadas a un estado interno de relajación y receptividad. Gracias al trabajo con la meditación y la escucha interna se facilita que la persona aprenda a vivir de forma más relajada.