“Más allá del método psicológico empleado lo importante es que la persona sienta una trasformación positiva de su vida…."

La complejidad de cada persona es única. Es por ello que para mí no existe un tratamiento estandarizado de cómo ayudar alguien. Mi experiencia profesional me ha llevado al convencimiento de que es necesario un enfoque terapéutico versátil e integrador. Es decir, una forma de trabajo que a utilice múltiples corrientes de psicoterapia con el fin de adaptarse al máximo a las necesidades del cliente. A continuación trato de exponer resumidamente las diferentes psicoterapias que utilizo en mi trabajo y lo que pueden aportar a la terapia.

LA PSICOLOGIA COGNITIVO CONDUCTUAL: “LA RELACIÓN ENTRE EL PENSAR EL SENTIR Y EL ACTUAR”:
Representa un abordaje práctico de la psicología. Se enseña a la persona a entender como establece las relaciones entre el pensar, el sentir y el actuar en cada situación. Este conocimiento aporta a la persona un “mapa interno” con el que poder entender como le está afectando su comportamiento. Una vez que la persona entiende estos mecanismos puede crear una nueva disposición para afrontar los conflictos.

EL FOCUSING, LA BIOENERGÉTICA Y EL MINDFULLNESS: “EXPLORANDO EL LENGUAJE DEL CUERPO”:
El abordaje del cuerpo, es esencial, en tanto que el pensar y conocer mucho del problema no siempre significa poder solucionarlo mejor. La psicoterapia corporal como el Focusing, la Bionergética o el Mindfullness permiten acceder a información que no estaba disponible a través de la mente racional. Entender el lenguaje del cuerpo ayuda a obtener información nueva sobre nosotros mismos así como a reducir la tendencia obsesiva. La atención plena o Mindfullness es una adaptación de la meditación oriental tradicional a la vida occidental. El uso de técnicas de escucha corporal funciona extraordinariamente bien para trabajar con los estados de ansiedad y vivir más relajados.

EL PSICODRAMA Y LAS TECNICAS DE COACHING: “LA NECESIDAD DE PASAR A LA ACCIÓN”:
El cambio de verdad en la persona se produce cuando esta empieza a poner en práctica una nueva forma de vivir. No solo vale con pensar diferente o sentir diferente; hay que actuar diferente. La utilización de técnicas de Rolplaying provenientes del Psicodrama ayudan a que la persona pueda entrenarse antes de pasar a la acción. Una vez que la persona está dispuesta se explora con la persona los posibles objetivos en la realidad.

LA PSICOTERAPÍA HUMANISTA ROGERIANA: “ACEPTARNOS DONDE ESTAMOS ES EL PRIMER PASO”:
Es muy común que cuando la persona llega a consulta la relación consigo mism@ no sea muy buena. Son muy frecuentes los excesos de exigencia hacia los demás y una sensación de estar constantemente en lucha con uno mismo. Este abordaje psicológico busca ante todo que la persona independientemente de su situación pueda aprender a comprenderse y a apoyarse a si mismo.

LA LOGOTERAPÍA Y LA TERAPÍA DE ACEPTACIÓN Y COMPROMISO: “LA VIDA NECESITA DE UN SENTIDO PARA SER VIVIDA”:
Una parte que suele ser muy importante en el trabajo terapéutico es que la persona descubra aquello que da sentido a su vida. Encontrar este sentido de la vida es como encontrar un mapa que nos indica la dirección a la que queremos dirigirnos. Es como el motor energético de nuestras acciones. Los estados depresivos están caracterizados por una ausencia de sentido en la vida. Una vez que empezamos a perfilar los objetivos a los que queremos dirigirnos queda un trabajo para tomar conciencia de cuales son los obstáculos que percibe la persona.

LA COMUNICACIÓN NO VIOLENTA DE MARSHALL ROSENBERG: “EL TRABAJO CON LAS RELACIONES Y LA NECESIDAD DE CONEXIÓN”:
Normalmente cuando la persona llega a consulta no solo está deteriorada la relación consigo mismo sino también la relación con los demás en algún sentido. Muchas veces la persona se muestra excesivamente dependiente y sumisa; otras actúa de forma impulsiva y no tiene en cuenta las necesidades de los otros. El trabajo con las técnicas de asertividad permite armonizar los intercambios sociales, fomentando relaciones sanas y compensadas. Es especialmente útil para las relaciones de pareja.

LA PSICOTERAPÍA GESTALT : EL TRABAJO CON EL “AQUÍ Y EL AHORA”:
Si hay algo que es esencial para poder gestionar las emociones y explorar nuestras necesidades es tomar conciencia de cómo nos sentimos en cada momento. La terapia Gestalt recalca que es en el momento presente donde emergen todos los asuntos inconclusos de nuestro pasado. Es por ello que se aleja de otras corrientes de psicología que abordan el pasado como un elemento central.

En mi experiencia como psicólogo me doy cuenta de que una psicoterapia no siempre es efectiva con todas las personas; a lo largo de mi trabajo me he dado cuenta de que hay una serie de actitudes en las personas que favorecen que la terapia sea satisfactoria y efectiva. Expongo a continuación algunas de estas actitudes acompañadas de una pregunta que puede ayudar a valorar si se está en una buena posición para empezar una psicoterapia: APERTURA Y RECEPTIVIDAD: es frecuente llegar a consulta con unas creencias fijas sobre como somos nosotros, la gente que nos rodea y el mundo en general. La terapia nos invita a quitarnos simbólicamente estas “gafas distorsionadas” con las que hemos estado mirando el mundo y abrirnos hacia nuevas formas de pensar, sentir y de actuar. ¿Estás dispuest@ a construir una nueva perspectiva sobre ti mismo, los demás y la vida ? INVESTIGACION INTERNA: para mi hacer una terapia está íntimamente ligado a la investigación personal, es decir, al deseo de conocerse y ver lo que sucede dentro de nosotr@s Esto implica estar dispuesto a descubrir mi propia verdad. ¿Estas dispuést@ a ser honesto contigo mismo para descubrir quién eres? EL HABER “TOCADO FONDO”: Normalmente cuando alguien llega a consuIta ya ha intentado resolver pos sus propios medios la situación. A todo el conjunto de estrategias que la persona ha estado utilizando y que no le han dado resultado es a lo que llamamos ZONA DE CONFORT. Cuando la persona está cansada de repetir “más de lo mismo” paradójicamente puede ser un buen síntoma, en tanto que facilita una mayor disponibilidad para salir de la zona de confort y explorar nuevas estrategias. ¿Estás lo suficientemente agotado de tus “viejas estrategias” para salir de tu zona de confort? TOLERANCIA Y ACEPTACIÓN DEL MALESTAR: “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”. Hay una carga de dolor que es inevitable para cada ser humano, en función de las circunstancias de la vida. La base del sufrimiento se basa en las formas en las que tratamos de resistirnos al dolor. Surgen dos formas principales de evitación: la pirmera tiene que ver cuando queremos resistirnos a vivir el dolor natural que nos ha mandado la vida, es decir de alguna forma no queremos aceptar la realidad de la pérdida, ya sea esta una enfermedad, una muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo… La segunda tiene que ver con el intento de protegernos de un dolor futuro. Desde esta anticipación surgen múltiples estrategias de control sobre la vida que pretenden que el dolor no nos alcance. Cuando estas estrategias se vuelven rígidas surge la ansiedad y la pérdida de espontaneidad. En este sentido la terapia invita a la persona a cambiar la forma en la que nos relacionamos con el malestar, de forma que pase de ser un elemento a evitar a convertirse e la puerta de entrada hacia el crecimiento y la transformación. ¿Hasta dispuesto a explorar el malestar como plataforma de aprendizaje? ASUMIR LA RESPONSABILIDAD: es frecuente que muchas veces se identifique al psicólogo como a un médico tradicional. Desde esta perspectiva el “paciente-enfermo” demanda al profesional experto que le resuelva su problema. En este marco existe un enfermo dependiente y necesitado y un profesional experto al que se le exigen todas las claves para ser “curado”. Desde este enfoque el psicólogo es el único responsable del éxito terapéutico. En mi opinión esta forma de trabajo genera una dependencia hacia el terapeuta y no permite el verdadero crecimiento. Desde mi perspectiva de trabajo el psicólogo es un agente facilitador para que la persona encuentre dentro de si las claves para su propio desarrollo. El éxito terapéutico viene marcado por la disponibilidad de la persona a ser co-participante de su propia evolución. Esto implica muchas veces el asumir nuevos retos y desafíos. Solo así se produce la verdadera autonomía y crecimiento de la persona. ¿Estás dispuest@ a coger tu parte de responsabilidad en la terapia? LA TERAPIA COMO UN PROCESO: Cuando las personas llegan a consulta vienen con una larga historia de experiencias que conforman su programa de funcionamiento en la vida. Este programa, (al que llamamos carácter), esta fuertemente arraigado y llevamos muchos años ejecutándolo. El carácter se enraíza en la infancia, por lo que normalmente ni siquiera somos conscientes de cómo nos influye, por eso parte de la terapia implica una progresiva toma de conciencia sobre nuestro modo de funcionamiento. Si bien en consulta se pueden producir algunos cambios de forma muy rápida, no existe una “barita mágica” que nos cambien de golpe el carácter, sino que conlleva un proceso de flexibilización. ¿Estas dispuest@ a ser lo suficientemente paciente como para dejar que el proceso se lleve a cabo?