LA NUTRICIÓN HOLÍSTICA

En este artículo quiero desafiarte a que amplíes tu  forma de concebir la nutrición para ir mucho más allá del sentido alimenticio habitual.  Es verdad que una de las formas en las que nos nutrimos tiene que ver con la alimentación física pero quedarnos ahí nos daría  una visión muy pobre y limitada. Mi intención es hablar de una nutrición global y holística del ser humano donde el consumo pasa a ser cualquier cosa que nos afecte  y tenga  una repercusión en nuestra vida. En este sentido nos nutrimos de unas bonitas vistas,  de una sonrisa, de un abrazo, de ver un telediario, de los libros que leemos, del tipo de relaciones que hay en nuestra vida. Toda esta amalgama de estímulos que entra del mundo exterior entra dentro de nosotros como alimento…entonces se produce toda una digestión interna y consumo  que tiene que ver con nuestro mundo interno, desde el cual consumimos, pensamientos y creencia, fantasías, emociones, formas de reaccionar, aspiraciones etc…

En mi trabajo como psicólogo me doy cuenta de que muchas veces la gente no toma conciencia de todo lo que está consumiendo a lo largo del día y menos aún de las drásticas consecuencias que este consumo produce en sus vidas.

Cuando una persona viene a mi consulta es porque la forma en que se nutre desde este sentido más amplio le hace sufrir. Su consumo se ha vuelto “tóxico”, dando como resultado ansiedad, miedo, inseguridad, apatía, tristeza, volubilidad emocional, rabia y un sinfín de síntomas…Desde cierto punto de vista podríamos afirmar que la persona ha perdido la capacidad de nutrirse de la vida de una forma satisfactoria.

¿Cómo puede ser que las personas muchas veces ni siquiera se den cuenta de que algo les esta sentando mal? Siguiendo la metáfora del alimento físico, hay gente que se pasa la vida comiendo alimentos que le sientan mal, a veces es el ajo, otras el pepino, el gluten, la lactosa…Pasan años y años con malestar estomacal que les resta energía y les condiciona sus vidas y sin embargo no se dan cuenta del sufrimiento que les genera; otros se dan cuenta de que algo no les sienta bien pero creen que simplemente sus estómagos funcionan así, que “ellos son así” o simplemente que es mejor acostumbrarse y aguantar porque no se puede hacer nada.

Para ilustrar esta última forma de pensar me gustaría hablar de la parábola de la rana y el agua hirviendo. En esta parábola se habla de dos situaciones distintas del comportamiento de una rana. En una situación si se arroja una rana a un recipiente de agua muy caliente, la rana al apenas sentir el contacto con el agua ardiendo activaba todos sus recursos para saltar y escapar del recipiente con un potente salto.  En otra situación se metía a la rana en un agua a una temperatura ambiente y agradable para la rana. A continuación se empezaba a subir  muy lentamente la temperatura del recipiente. La rana en este segundo caso se iba adaptando poco a poco hasta que finalmente moría hervida.

Me gustaría a continuación hablar de algunas formas de consumo que he observado en mi consulta  y que  generan una amplia  “toxicidad emocional”.

LA NUTRICIÓN A TRAVÉS DE OTRO:Es un patrón que tiene que ver con buscar el sentido de identidad a través del otro y de esta forma no tener que asumir la responsabilidad de la propia vida. La  persona se vuelve dependiente de la validación, el reconocimiento o el afecto de  otras personas. En un proceso en el que el individuo pierde la escucha de lo que realmente quiere y necesita para dejar que sean otros los que guíen sus  vidas y necesidades.  Ejemplos de esto podrían ser:  la espos@ que se desvive porque a su marido no le falte de  nada, la madre o el padre que se pasa el día preocupado por su hijo, el cuidado de una persona desvalida o con enfermedad, la chic@ que basa toda su autoestima en su físico o en su gran rendimiento académico…En todos estos casos la persona renuncia a entrar en contacto con sus propias necesidades de nutrición más íntimas y se queda en un área de seguridad  de la validación exterior.

VIVIR EN “AYUNO” CONSTANTE:La persona se coloca en un lugar de insensibilidad donde parece que no le afectan las cosas. Renuncia de antemano a todo aquello que no esté muy seguro o garantizado tratando deevitar los riesgos. Son personas que prefieren lo malo conocido a lo bueno por conocer y desde ahí hacen una evitación de riesgos constante. Si bien esto le ayuda a transitar con menos dolor las desgracias de la vida tampoco es capaz de vivir la intensidad de la alegría. Son personas que de alguna forma tienen que poner el freno de mano a la felicidad, “no se le vaya de la manos”. Sería ir por la vida con una armadura que nos protege mucho pero que al mismo tiempo no permite que entre nada del exterior.

LA NUTRICIÓN A “MEDIDA”:  Supone una forma de vida basada en el control, donde se prefijan unos resultados de antemano a todo cuanto se hace. El perfeccionismo y la obsesividadse vinculan a este mecanismo. Simbólicamente se “encorseta” a la vida para que nos dé aquello que creemos que encaja con lo que nos da mayor satisfacción.   Coincide con formas muy estereotipadas de hacer las cosas. La persona puede haber conquistado un relativa seguridad en lo material, ha hecho todo lo que “tenía” que hacer. Puede que tenga trabajo, coche, casa y pareja.Todo aparentemente esta colocado y sin embargo algo en su interior se revuelve con desasosiego. Aburrimiento, ansiedad,  hastío y se pregunta…¿Cómo puede ser que no me sienta feliz  si lo tengo todo?

EL ATIBORRAMIENTO VACÍO:la vida se sitúa en un marco de hiperactividad donde la cantidad de cosas que se hacen prima sobre la calidad. Se trata simbólicamente de una huida hacia adelante o hacia el exterior. Es un hacer en la vida donde aparentemente hay mucha nutrición porque la persona hace muchas cosas. Sin embargo, metafóricamente es como si a la persona le faltara la enzima para digerir lo que hace. Es por ello que come mucho pero le llena muy poco; en una incapacidad de parar de hacer cosas porque siempre está hambriento, aunque no para de comer tienden a quedar con una sensación de carencia e insatisfacción. Es un contacto que tiene mucho que ver con los procesos adictivos o con la bulimia….un  “chute” de actividad.

EL CONSUMO VIRTUAL: en este acaso hablaríamos de personas muy marcadas por sus experiencias pasadas que viven alimentándose de sus recuerdos, de sus errores, de sus pérdidas, de sus temores. El pensamiento obsesivo, la culpa y la vergüenza pueden ser buenos ejemplos de este tipo de consumo.Si el anterior mecanismo era una huida hacia el exterior, en este caso se trata de una huida hacia el interior.  Supone un perderse en los recovecos del analizar las cosas y dar muchas vueltas a la mente.  Se piensa mucho pero hay muy poca “consumo real” al no entrar en contacto con la experiencia directa de la acción. El ejemplo sería la persona que lleva 30 años trabajando en el mismo trabajo que detesta y se pasa el día fantaseando y planeando como podría ser su posible cambio laboral pero sin nunca dar el paso real de cambio.

LA DIETA “POR OBLIGACIÓN”:hay una forma de nutrirse de la vida que tiene que ver con hacer las cosas desde el esfuerzo y la obligación. La persona se presiona y exige a símism@ constantemente. La vida consiste en una amenaza constante que debe ser luchada aún a costa de mucho sacrificio y malestar. Si bien fruto de tener el “latigo” encima todo el día se consiguen ciertos logros, la persona tiende a acabar exhausta y deprimida a largo plazo.

Habiendo visto algunas de estas formas de malnutrirse cabría hacerse las preguntas de, ¿y cómo nos podemos nutrir satisfactoriamente en la vida?, y ¿Qué es nutrirse sanamente? ¿Qué elementos pueden facilitar que  podamos hacer buenas digestiones a pesar de la dureza de las situaciones?

A continuación voy a exponer algunos aspectos que en mi experiencia sirven de orientación y guía para mejorar la nutrición.

LA ACTITUD  DE CURIOSIDAD

Explorar la curiosidad implica colocarse en una actitud donde podamos ir más allá de nuestra primera reacción mental inevitable. Si me presentan a una persona nueva  rápidamente mi cabeza elaborará un conjunto de impresiones y juicios. Estos es inevitable. La cuestión es si a partir de ese momento puedo ir más allá de mi condicionamiento natural defensivo.

Para tocar la curiosidad en cierto sentido hay que hacer un formateado de toda la historia que ya pensamos que sabemos. Soltar la valoración y el juicio ya sea positivo o negativo no siempre es fácil, es como adoptar la mirada de un niño que acaba de venir al mundo. Implica ir más allá del hábito de reaccionar de nuestra mente. Es por ello que es importante trabajar una actitud interna de apertura. Sería algo así como: “Estoy dispuest@ a explorar esto que me pone la vida en este momento como si fuera la primera vez, más allá de la valoración de mi mente(sea esta positiva o negativa)”

EL CONTACTO CON EL PRESENTE.

A través de este  foco de consciencia  podemos conocer tanto a nivel mental como físico quiénes somos y como percibimos la vida en cada momento.

Por un lado, a nivel mental podríamos observar el conjunto de pensamientos que aparecen: el análisis, la fantasía, mis interpretaciones de como creo que está pensando el otro, mis juicios sobre la vida. En este punto, es muy relevante poder identificar cuál es la creencia subyacente a cada cúmulo de pensamientos. Se trata de darnos cuenta de que no hay un pensamiento que sea más real que otro sino que todos están basados en la perspectiva concreta que tengo ahora mismo sobre la realidad.

Una vez que tenemos identificado nuestro sistema actual de creencias, podemos empezar a investigar cómo afecta a mi cuerpo.  Se trata de hacer una traducción de lo mental a lo físico.

La escucha del cuerpo normalmente requiere de mucha práctica para ir captando las sutilezas de cómo reacciona ante cada sistema de creencias. Algunas sensaciones son muy sutiles, como una ligera molestia en una rodilla o algo de tensión en mis sienes. Estas sensaciones además pueden venir cargadas afectivamente, hablando en este caso de sentimientos;  en este caso podemos reconocer tal vez que cuando el estómago se encoge viene también acompañado de una vivencia de miedo y de que cuando mi cuello está algo tenso coincide con un ligero enfado. Hay veces que el cuerpo habla de forma muy intensa, aquí hablamos de las emociones… éstas suelen hablar más claramente en el cuerpo, la tristeza podría expresarse con un nudo en la garganta que quiere romper en llanto, la espalda agarrotada y la presión en las mandíbulas puede estar conectada con la rabia…

Permanecer con lo que acontece en nuestro interior sin “edulcorarlas” no siempre es tarea fácil. Supone renunciar a irme a otro lugar que parezca mejor y donde haya menos sufrimiento.

LA RESPONSABILIDAD PERSONAL

En mi experiencia, puede ser de gran ayuda el asumir  y validar como propio lo que acontece en mi interior. Sería así como decir: “Estas reacciones que estoy teniendo me pertenecen en tanto que las estoy sintiendo; dejo de culpar a los factores externos”.  No se trata aquí de castigarnos o culpabilizarnos, sino por el contrario de ser  honestos con uno mism@ para asumir como propia la experiencia. Cuando vemos que nuestro sufrimiento está íntimamente relacionado con la interpretación personal que le damos a los hechos podemos también empoderarnos para decidir un nuevo sistema de creencias ante los hechos de la vida.

LA  COHERENCIA CON NUESTRAS NECESIDADES PROFUNDAS

Conocerse a uno mismo es ir tomando conciencia de todas estás creencias, sensaciones, sentimientos y emociones. Toda esta información representa una guía para esclarecer  cuales son mis  necesidades y valores más importantes.

Podemos desarrollar desde aquí un marco de comunicación interna para revisar en que medida estamos alineados con lo más importante de nuestra vida.

En este sentido, a nivel práctico podríamos preguntarnos en varios momentos al día: ¿Cómo me siento con esto que hago, pienso o digo? ¿En qué  medida satisface o está en coherencia con  mis necesidades y valores?

 LA INTENCIÓN DE AUTOAPOYO

La “enzima” que siempre ayuda a digerir es la actitud de  acompañamiento cálido hacia uno mismo.  Se practica a través de una decisión de apoyarse a uno mismo por muy duras que sean las circunstancias. Implica una disposición a comprenderse y poder asumir la propia imperfección.

Sin esta intención cálida con uno mismo muchas veces se aborta el proceso  de digestión y la nutrición acaba siendo tóxica.

 

Me gustaría acabar diciendo que para discernir como es la digestión de cada persona  no hay gurús, ni psicólogos. Solo la propia persona desde la honestidad con ella misma puede valorar cómo se está nutriendo y como le está sentando su forma de vivir. Mi trabajo como psicólogo es, (una vez que la persona ha identificado algún tipo de “toxicidad” ) acompañar  en esta digestión,  para ir encontrando las resistencias a la hora de nutrirse de su vida.

Ignacio Parra Viudes.

Psicólogo y Terapeuta Gestalt. Nº Colegiado 23109
www.psicologomajadahonda.net

 

 

 

 

 

2 comentarios de “LA NUTRICIÓN HOLÍSTICA

  1. Avatar
    Miriam dice:

    Me ha gustado mucho, gracias por compartirlo. El viaje del auto conocimiento es apasionante, una vez que entras no dejas de crecer. No es fácil, duele, pero ya no sufres con el dolor.
    Le encuentro un gran paralelismo con el eneagrama, no sé si lo conoces y qué opinas al respecto… un saludo

    • Ignacio Parra
      Ignacio Parra dice:

      Muchas gracias por tus comentarios Miriam, me identifico mucho con lo que dices. El Eneagrama lo conozco, me forme con la fundación Claudio Naranjo, el caracter es algo apasionante¡¡

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